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    Monólogos a medida21 de agosto de 20266 min de lectura

    Monólogos personalizados para despedidas de soltero y soltera: 3 ejemplos reales de cómo convertir al novio o la novia en comedia

    Marcos Félix · Rolling Bufón

    Una despedida ya trae el guion medio escrito.

    Está el amigo que lleva veinte años contando la misma anécdota. La novia que tiene una manía que conoce hasta el camarero del bar. El mote que nadie recuerda cómo empezó. El viaje en el que ocurrió aquello que se prometió no volver a mencionar. Y esa frase que uno dice siempre y que todo el grupo puede terminar de memoria.

    Mi trabajo no consiste en llegar con veinte chistes estándar sobre bodas, cambiar dos nombres y confiar en que nadie se dé cuenta.

    Antes de actuar recopilo información sobre la persona y el grupo. Busco contradicciones, asociaciones, exageraciones e imágenes para que ocurra algo muy concreto: que antes de que termine el chiste ya haya gente mirando al novio o a la novia porque sabe exactamente de qué estoy hablando.

    Este formato funciona tanto en despedidas individuales de novio o de novia como en despedidas conjuntas o mixtas, donde ambas cuadrillas celebran juntas y el juego cómico se multiplica al cruzar las versiones y complicidades de ambas partes.

    1. Una uña puede dar para mucho más que un chiste

    En una despedida en Burgos, uno de los datos que me dieron sobre la novia parecía pequeño: era muy comilona y se mordía muchísimo las uñas.

    Dato real de partida

    Dato real: Le gustaba mucho comer y se mordía compulsivamente las uñas.

    Asociación cómica: «Es tan comilona que incluso practica canibalismo. De momento, lo único humano que se come son sus uñas.»

    2. Cuando contratan a un monologuista para que alguien hable más que la novia

    En una despedida en Salamanca, la protagonista tenía una reputación indiscutible entre todas sus amigas: no se callaba ni debajo del agua.

    Dato real de partida

    Dato real: Era extremadamente parlanchina. Además hablaba varios idiomas extranjeros.

    Asociación cómica: «— Sandra, ¿por qué crees que en tu despedida, en lugar de un stripper, han contratado a un monologuista? — Para que haya alguien que hable más que tú.»

    3. Cuando hasta los chistes hay que pasarlos a código binario

    En una despedida en Ávila, las amigas de la novia me dieron dos datos que parecían completamente independientes.

    Dato real de partida

    Dato real: Sus amigas decían que casi siempre tenían que explicarle las películas y los chistes. Y de profesión, era informática.

    Asociación cómica: «Sus amigas, sabiendo que para su despedida podían traer algo sencillo como un ‘boy’, decidieron complicarle la tarde contratando precisamente a un monologuista... Y como trabaja en informática con sistema binario, no es que no entienda los chistes: ¡es que hay que traducírselos a unos y ceros!»

    Qué se puede personalizar en una despedida (individual o conjunta)

    En una despedida pueden convertirse en comedia: manías, profesión, aficiones, motes, frases recurrentes, viajes locos, cómo se conoció la pareja, pequeñas torpezas y anécdotas compartidas.

    Y lo más importante: el briefing no sirve únicamente para encontrar material cómico, también sirve para poner límites.

    La personalización no significa convertir la actuación en una emboscada ni hacer pasar un mal rato al homenajeado. Antes de redactar el guion se define el registro acordado (blanco, adulto o canalla) y se filtran temas que no deban tocarse.

    Vuestro grupo ya trae el material. Yo me encargo de encontrar la comedia.

    Marcos Félix
    Comedia de encargo · Rolling Bufón

    ¿Queréis que vuestra despedida de soltero o soltera tenga un show a medida?

    Cuéntame quién es el novio o la novia, qué anécdotas han marcado al grupo y qué tono buscáis. Diseñamos un espectáculo exclusivo con visto bueno previo.